Un escritorio, una imagen mental de un personaje parado sobre una balaustrada y la voz de un amigo muerto que regresa para ayudar a encontrar la primera frase.
Así describió Stephen King el proceso detrás de "Otros mundos", el libro con el que completó la trilogía que comenzó junto a Peter Straub en 1984 con "El Talismán" y que la muerte de su coautor, en 2022, dejó pendiente.
El volumen, publicado el 6 de octubre, retoma a Jack Sawyer, el niño que en la novela original viajaba entre la realidad y un mundo paralelo llamado los Territorios para salvar a su madre moribunda.
Cuatro décadas después, Sawyer aparece adulto y la historia se entrelaza con la saga "La Torre Oscura", el universo expandido que King construyó a lo largo de ocho libros. El autor habló del proceso de escritura en el podcast "The Book Review", de The New York Times, conducido por Gilbert Cruz.
"El Talismán" surgió cuando Peter Straub leyó "El viaje del héroe", de Joseph Campbell, y propuso construir una historia de búsqueda alrededor de esas ideas. King y Straub escribieron el libro por correspondencia, con los módems rudimentarios de la época, y desde entonces proyectaron una tercera entrega que nunca llegaron a concretar juntos.
"Siempre habíamos pensado en escribir un tercer volumen de 'El Talismán'. Peter tenía su trabajo, yo tenía el mío. Lo fuimos posponiendo una y otra vez", relató King en el podcast.
El propio Straub retomó la idea antes de morir: le envió a King un libro de fotografías titulado "Redheaded Peckerwood", centrado en Charles Starkweather, el asesino en serie que protagonizó una ola de crímenes en Nebraska a fines de los años cincuenta, y sugirió que ese material podía servir de base para el nuevo libro.
Tras la muerte de Straub, King decidió avanzar solo con el proyecto, pero intentó preservar la voz de su excolaborador. Para lograrlo, releyó "Historia de fantasmas" y varios relatos cortos del autor antes de sentarse a escribir. "Es como una especie de falsificación literaria", definió el propio King sobre ese ejercicio de imitación estilística.
El bloqueo inicial se resolvió al imaginar un diálogo interno con Straub. "Estaba sentado en este escritorio y me decía, Peter, ¿cómo empezarías este libro? Y él me dice en mi mente, y no estoy hablando de un fantasma, estoy hablando de invocar la idea de Peter Straub", explicó.
De ese intercambio imaginario surgió la frase inicial de la novela, "Aquí y ahora, como solía decir un viejo amigo", que King atribuyó directamente a la influencia de Straub.
También recordó las diferencias personales que marcaron la amistad entre ambos, como el gusto musical: Straub prefería el jazz de Miles Davis y Charlie Parker, mientras que King se definió como un hombre de rock and roll. "Conectamos de alguna manera, y no sabría describirlo", resumió el escritor.
La fascinación de King por Starkweather no es nueva. En una entrevista de 1997 con el programa "60 Minutes", el autor ya había mencionado el álbum de recortes que guardaba de niño sobre los crímenes del asesino.
"Tenía una especie de tupé a lo James Dean, un aire a Elvis Presley. Y al mismo tiempo, era malvado", recordó King sobre la fascinación que ese personaje ejerció sobre él desde la infancia.
"Otros mundos" profundiza además la conexión entre los Territorios de "El Talismán" y Mid-World, el escenario de "La Torre Oscura". King explicó que la decisión de unificar ambos universos respondió a una necesidad narrativa concreta: darle un cierre definitivo a las dos series.
"Vi la oportunidad de cerrar ambas historias, de darle a 'La Torre Oscura' el final que los lectores deseaban y también de darle a 'El Talismán' el final que ellos querían", señaló.
A diferencia de "La Casa Negra", el segundo libro de la serie, donde ambos autores intervinieron activamente en los textos del otro, "El Talismán" se escribió sin reescrituras cruzadas.
King atribuyó esa distancia inicial al respeto que sentía por la prosa de Straub. "Respetaba muchísimo a Peter porque pensaba que era mucho mejor escritor que yo. Tenía mejor estilo. Entendía mejor a la gente", afirmó.
En la entrevista también se refirió a su resistencia histórica a ser encasillado como escritor de terror, pese a haber incursionado desde temprano en la ciencia ficción, la fantasía y la novela policial, géneros que confluyen de manera explícita en la nueva entrega.
Mencionó además el personaje de Holly Gibney, surgido de "El señor Mercedes", como ejemplo de esa búsqueda por salir de etiquetas fijas.
Consultado sobre los planes futuros, el autor de 79 años sostuvo que "nunca quiero hacer las cosas a medias. Y cuando termine, terminaré, porque no quiero estar en una situación en la que la gente simplemente mueva la cabeza y diga, recuerdo cuando solía ser bueno".