"Nunca miramos la vida personal de una persona. Eso es totalmente irrelevante." Con esa frase, Ellen Mattson, escritora e integrante de la Academia Sueca y del Comité Nobel, desmontó -en una entrevista de septiembre de 2021 que ahora reproduce la página oficial del Premio- una de las suposiciones más extendidas sobre el Premio Nobel de Literatura: que la figura pública de un autor puede incidir en su candidatura. El Nobel 2026 se conocerá este jueves a las 8, hora argentina.
En esta entrevista, Mattson describió con inusual detalle el mecanismo que transforma una lista inicial de aproximadamente 220 nominaciones internacionales en la elección de un único nombre. Las postulaciones pueden provenir de académicos, críticos, representantes de organizaciones literarias, otras academias, antiguos laureados y miembros de la propia Academia. El único requisito real, subrayó, es la calidad de la obra.
El proceso avanza por etapas. El comité reduce primero esa lista a cerca de 20 escritores, que se estudian con mayor profundidad, y luego la lleva a una nómina definitiva de cinco candidatos.
A partir de ese punto, tanto el comité como la Academia en pleno asumen una tarea que Mattson describió como exigente: leer toda la producción de cada uno de los cinco autores, sin limitarse a sus títulos más conocidos. Los integrantes analizan, evalúan y exponen sus conclusiones antes de que el proceso avance hacia deliberaciones y votaciones.
Mattson fue precisa sobre el criterio que rige la selección: el mérito literario, y solo ese. Lo que el comité busca es una fuerza y un desarrollo que se sostengan a lo largo de toda la obra de un autor. Pero advirtió que la excelencia técnica no alcanza por sí sola, dado que el mundo literario cuenta con muchos escritores de gran nivel.
El factor que marca la diferencia, según la escritora, es una voz que no pueda confundirse con ninguna otra. "Los románticos lo llamarían una chispa divina", señaló. "Para mí, es una voz que escucho en la escritura, que encuentro en la obra de ese escritor en particular y en ninguna otra parte", afirmó en la entrevista difundida por Nobel Prize.
La Academia Sueca no establece restricciones etarias para el reconocimiento, pero Mattson consideró poco probable que el galardón llegue a autores de 30 o 40 años. La escritura, explicó, requiere años de desarrollo y, en muchos casos, una vida entera de trabajo para alcanzar el nivel que el premio exige.
El proceso de lectura que atraviesan los miembros del comité implica también superar resistencias iniciales ante obras que pueden resultar difíciles o alejadas de los propios gustos. El objetivo es leer hasta comprender la propuesta de cada candidato, con independencia de las preferencias personales.
La comunicación del fallo se hace por teléfono. Una vez tomada la decisión, el secretario permanente intenta localizar al laureado, una tarea que puede complicarse por la diferencia horaria o por el lugar del mundo donde se encuentre. Mattson resumió en pocas palabras las condiciones para aspirar al reconocimiento: "Es una combinación de trabajo duro y talento".
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